Para todos aquellos y aquellas que aun siendo personas humanas, no veneran el líquido elemento: la cerveza.
Se les considera partes integrantes pero no se acercarán a menos de 50cm de una botella de cerveza. Podrán comer o hacer de comer, incluso contar chistes o reírse. Incluso pueden divertirse, pero no tendrán tanta consideración como los amantes de la cerveza.
Se les propone crear un club del postre para poder perdonarles tamaña afronta.
